X. “NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS.”
“¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero
si pierde su alma? Buscad primero su reino de Dios y su justicia, y todo lo
demás se os darán por añadidura.” - dice
Jesús. San Pablo también nos dice, “El
amor al dinero es la raíz de todos los males.” El Papa Juan Pablo II nos recuerda
que el ser es más importante que tener, y el hacer nace del ser. Veamos con que
precisión le expresa Erich Fromm, psicólogo moderno:- «Si eres lo que tienes y
pierdes lo que tienes, ¿quién eres?»
- AVARICIA/CODICIA. Ceder al pecado capital de la avaricia.
- MATERIALISMO. Cuando coloco como mi dios mis posesiones. No estar conforme con lo que tengo, siempre querer más.
- COMPARACIONES. Compararme siempre con otros y lo que yo tengo en relación a otros.
- CELOS. Sentirse triste y deprimido porque otra persona tiene algo que yo no tengo.
- ENVIDIA. Peor que los celos es la envidia, porque me alegro cuando algo malo le sucede a esa persona.
- ¡MANTENERSE A LA PAR DE LOS PEREZ! Enfocarse en estar a la moda, ser igual que los demás, lo que importa es tener lo mismo que el vecino.
- NO COMPARTIR. Nunca querer compartir lo que se tiene.
- NO APOYAR a la iglesia.
- PROPÓSITO de robar o destruir los bienes ajenos.
- NO AYUDAR a los pobres y necesitados. Recuerde la parábola de Lázaro y el hombre rico (Lc 16). Podemos pecar por el pecado de omisión, no ayudar a los pobres y a quienes sufren.
- PREOCUPACIÓN. El origen de la preocupación es la falta de fe y esperanza en la divina providencia. “Busca primero el reino de Dios…”
- SALIR DE COMPRAS HASTA QUE EL CUERPO AGUANTE!
- ACUMULAR/COLECCIONAR.Como el personaje Scrooge, el hombre tacaño y avaro, acumular más de lo necesario. Guardarropa con un exceso de vestidos y zapatos, sabiendo que en el mundo muchos están muriendo de hambre en éste momento.
- NUNCA SATISFECHO. Siempre queriendo más y mejores cosas.
- ¡MALCRIAR A LOS HIJOS! Darle más y más a los hijos, de tal forma que nunca aprecian nada.
El Diario: La Divina Misericordia en mi
Alma de santa Faustina es fuente
elocuente e inspiración de la confesión y la misericordia de Dios (número 1448)
Meditemos estas lineas.
- ''Escribe de Mi Misericordia. Di a las almas que es en el tribunal de la misericordia donde han de buscar consuelo [el Sacramento de la reconciliación]; allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten incesantemente. Para obtener este milagro no hay que hacer una peregrinación lejana ni celebrar algunos ritos exteriores, sino que basta acercarse con fe a los pies de Mi representante y confesarle con fe su miseria y el milagro de la misericordia de Dios se manifestará en toda s plenitud. Aunque un alma fuera como un cadáver descomponiéndose de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido. No es así para Dios. El milagro de la Divina Misericordia restaura a esa alma en toda su plenitud.'' Estas alentadoras palabras del Diario de santa Faustina deberían llenarnos de gran confianza en Jesús quien nos espera para abrazarnos con su amor misericordioso y amoroso en el sacramento de la confesión.
- Cuando te acercas a la confesión, a esta fuente de Mi Misericordia, siempre fluye sobre tu alma la Sangre y el Agua que brotó de Mi Corazón y ennoblece tu alma. Cada vez que vas a confesarte, sumérgete toda en Mi misericordia con gran confianza para que pueda derramar sobre tu alma la generosidad de Mi gracia. Cuando te acercas a la confesión debes saber que Yo Mismo te espero en el confesionario, sólo que estoy oculto en el sacerdote, pero Yo Mismo actúo en tu alma. Aquí la miseria del alma se encuentra con Dios de la misericordia. Di a las almas que de esta fuente de la Misericordia las almas sacan gracias exclusivamente con el recipiente de confianza. Si su confianza es grande, Mi generosidad no conocerá límites. Los torrentes de Mi gracia inundan las almas humildes. (Diario número 1602)
- P. Edward Broom, OMV



